Pasa tus fotos a formatos modernos —WebP o AVIF— que pesan mucho menos con la misma calidad. También a JPEG o PNG. Todo en tu navegador.
Cualquier imagen
WebP está soportado en todos los navegadores actuales y comprime muy bien. AVIF comprime aún más pero tarda más en generarse y algún navegador viejo no lo lee. Para la mayoría de webs, WebP es la apuesta segura.